Llega el frío y me visto de invierno

Te presento mis novedades para la próxima temporada.

Son pocas, lo sé, pero tejerlas me ha enseñado mucho y hoy quiero compartirlo contigo:

Como te contaba hace un tiempo, la vuelta al cole fue una locura y tuve que decirle adiós a la nueva colección: había llegado a mediados de septiembre y no tenía nada (absolutamente nada) preparado. Bueno, las ideas y los bocetos estaban ahí; las lanas también, pero tocaba darle forma a todo y el plazo era bastante apretado…

Y si de algo estaba realmente cansada era de andar tejiendo siempre con prisa, con la presión de una fecha límite sobrevolando mi cabeza.

Porque esta angustia y este estrés no me dejaban margen para probar, para equivocarme y descubrir qué podía aprender del proceso; algo que para mí es fundamental, la única forma de crecer.

Por eso cuando este verano decidí reajustar el rumbo de este proyecto, me prometí que no iba a hacer la misma tontería de siempre. Me prometí que me iba a dar tiempo y espacio para trabajar en mis piezas, tanto como fuera necesario hasta quedar satisfecha.

Pero entonces apareció la carcoma, el trabajo me empezó a salir por las orejas y la salud de Ramón empeoró… de modo que estuve forzosamente alejada de todo durante mucho tiempo (ya ves cuánto me está costando arrancar esta temporada)

Mientras tanto, mis lanas seguían ahí, olvidadas en una caja con olor a lavanda…

Cada vez que entraba al estudio, las veía y se me encogía el estómago. Aunque suene un poco absurdo, de verdad me dolía que estuvieran ahí desperdiciadas ¡con todo el potencial creativo que tienen! ¿Imaginas en qué cantidad de cosas bonitas se podían convertir? Yo sí, cada vez que pasaba a su lado…

Entonces decidí que, aunque fuera lo mínimo, algo iba a hacer con ellas. De a poco, en algún rato libre que me iba quedando, me puse a practicar, a probar combinaciones de colores, texturas y nuevas terminaciones… Y esto es lo que he conseguido.

Sé que no es gran cosa y más estando tan cerca de la Navidad, cuando todas las tiendas se visten de gala y lanzan súper ofertas y promociones… Yo no. Este año he decidido ser más modesta y presentarte con humildad lo poco que he podido hacer.

Eso sí, lo hago con la grandísima satisfacción de saber que lo hice a mi manera: d e s p a c i o.

¡Espero que te gusten!

Un abrazo,

Firma

 

pd: Aún quedan plazas para el taller del próximo sábado. Si te interesa escríbeme a contacto@lamujerarana.com y reserva tu sitio.

 

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3 pensamientos en “Llega el frío y me visto de invierno

  1. Pingback: Un final con sabor a principio « La Mujer Araña

  2. Yo también me peleo conmigo misma, mi vida de locura de este otoño y mis ganas de sacar cosas de mis manos. Y a veces pienso que quizás no esté mal ponerse a prueba de esta manera.
    De todas formas, los productos que más me gustan son los hechos con cariño y con calma. Para productividad y rapidez ya tenemos a otros ¿no? Tú sigue despacio. Despacio y bonito. Que mira que me gustan tus mitones y tus turbantes…

    Besos.

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    • La lucha es eterna, Montse. Hasta hace un tiempo yo también pensaba que si no podía era porque no me esforzaba lo suficiente, pero después de mucho reflexionar me di cuenta de que estaba equivocada: lo que hago es suficiente y si no llego a más es porque prefiero ir despacio, dedicándome mejor a cada tarea. Me alegro de que te gusten las piezas nuevas, yo estoy súper feliz del resultado 🙂

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