Resucitando a La Mujer Salvaje

 

El invierno ha sido duro y me ha pegado una buena sacudida. A pesar de todo, se me hacía necesario sentarme a escribir. Parar para ordenar todas estas ideas es algo que me resulta muy útil en el intento de extraer algo válido del proceso.

Como comentaba el mes pasado, cerrar la tienda online me dejó un vacío enorme, que entre otras cosas rellené con muchas horas de estudio sobre la historia del arte. Del arte de vanguardia.

Mi viaje comenzó con el dadaísmo, un movimiento que tenía prácticamente olvidado hasta que un día, sin venir a cuento, se me cruzó por la cabeza. De ahí pasé al surrealismo, al arte abstracto, al pop art… Pero llegada a un punto, quise profundizar en las vanguardias españolas – que fueron ejemplares, sin lugar a duda, sobre todo en relación al sentimiento libertario de la época.

De pronto me topé con Las sin sombrero, un documental sobre las mujeres de la generación del ’27. Mujeres ejemplares, adelantadas a su tiempo… y las grandes olvidadas de la historia.

Esto me llevó a reflexionar sobre el papel de la mujer en el arte, pero no sólo sobre la desigualdad de oportunidades y reconocimiento (que es un hecho, incluso ahora). Más bien sobre nuestro proceso creativo particular: dado que hombres y mujeres tenemos trayectorias vitales diferentes, miedos e inquietudes distintos (aunque muchos otros sean compartidos), empecé a sospechar que, de alguna manera, también debían existir diferencias en nuestros procesos creativos. Cuál fue mi sorpresa, tan sólo unos días después, cuando a raíz de otra búsqueda leí:

Creo que todas las mujeres y todos los hombres han nacido con ciertos dones. Sin embargo, poco esfuerzo se ha dedicado en realidad a describir las vidas y los hábitos psicológicos de las mujeres inteligentes, talentosas y creativas”

¡Mi sospecha no iba tan desencaminada! El problema es que no hay mucha literatura al respecto… O al menos hasta ahora. Así escribía Clarissa Pinkola Estés en su libro Mujeres que corren con lobos, un estudio exhaustivo sobre el arquetipo de la Mujer Salvaje. Esa mujer sabia que habita en cada una de nosotras, que es creativa, original… y que el peso de tantos siglos de opresión ha ido marchitando:

En general, si entendemos la naturaleza salvaje como un ser por derecho propio que anima y conforma la más profunda existencia de una mujer, podremos empezar a desarrollarnos de una manera que jamás se hubiera creído posible. Una psicología que no consiga dirigirse a este ser espiritual innato que habita en el centro de la psicología femenina no les sirve para nada a las mujeres y no les servirá tampoco a sus hijas ni a las hijas de sus hijas a lo largo de muchas generaciones por línea materna.

Por consiguiente, para poder aplicar una buena medicina a las partes enfermas de la psique salvaje, para poder corregir la relación con el arquetipo de la Mujer Salvaje, hay que identificar convenientemente los trastornos de la psique (…)

¿Cuáles son algunos de los síntomas emocionales de una ruptura de la relación con la fuerza salvaje de la psique? Sentir, pensar o actuar crónicamente de alguna de las maneras que a continuación se describen es haber cortado parcialmente o haber perdido por entero la relación con la psique instintiva más profunda. Utilizando un lenguaje exclusivamente femenino, dichos síntomas son: sentirse extremadamente seca, fatigada, frágil, deprimida, confusa, amordazada, abozalada, apática hasta el extremo. Sentirse asustada, lisiada o débil, falta de inspiración, animación espiritualidad o significado, avergonzada, crónicamente irritada, voluble, atascada, carente de creatividad, comprimida, enloquecida.

Sentirse impotente, crónicamente dubitativa, temblorosa, bloqueada e incapaz de seguir adelante, ceder la propia vida creativa a los demás, hacer elecciones que desgastan la vida al margen de los propios ciclos, sobreproteger el yo, sentirse inerte, insegura, vacilante e incapaz de controlar el propio ritmo o de imponer límites.”

Y la lista sigue. Y es larga. Pero estoy segura de que todas nos hemos sentido así en algún momento.

Sus palabras me hicieron diana, precisamente porque llegaron en el proceso de reencontrarme conmigo misma más allá de este proyecto. Todo el espacio que surgió tras el cierre de la tienda online, en definitiva, me sirvió para volver a conectar con un montón de dudas, miedos e inquietudes (y valores, que también los hay!) relacionados con mi experiencia más personal. En última instancia, con el lugar que ocupo en el mundo. Y ese es un espacio que habito como mujer, con todo lo que eso implica.

Así entendí que detrás de todo este lío se escondía nada más ni nada menos que un grandísimo y silencioso bloqueo de mi naturaleza salvaje. Una vez localizada, el siguiente paso es dejarla ser, libre, sin censura y sin miedo.

Así que en esas estoy, encerrada en la madriguera, rompiéndome para volverme a componer como si de un collage se tratara ¿Cómo encajar todas las piezas en un todo coherente? Intentando resucitar a mi Mujer Salvaje, aquella siempre me ha marcado el camino (aunque a veces yo no la quisiera escuchar).

La parte buena es que, por primera vez, he sido consciente de que éste es un proceso propio del invierno; una especie de poda y limpieza para florecer más limpia cuando llegue la primavera.

Poco a poco voy avanzando, sacando conclusiones y encaminándome nuevamente; pero así, de a poco. No quiero apurarme porque sospecho que ésta es una lección importante, un aprendizaje que debe asimilarse despacio. Necesito perspectiva para poder trasladar todo esto a mi trabajo, darle cohesión y sentido porque, entre otras cosas, ése es uno de los motivos del bloqueo: no sé crear sin un motivo. Hacer por hacer a mí no me sale.

Un abrazo,

Firma

 

Por cierto, todo este proceso se refiere al aspecto creativo. Los talleres y monográficos siguen en marcha y, de hecho, habrá novedades próximamente. Si te interesa, apúntate aquí para recibir un aviso en tu correo.
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6 pensamientos en “Resucitando a La Mujer Salvaje

  1. No conocía esa idea de La Mujer Salvaje pero creo que era algo que he estado buscando desde hace tiempo. Me hago con el libro ya. Muchas gracias, guapa!

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  2. Qué complejo el término mujer salvaje y qué bello. Desde que pueda me haré con el libro. No puedo más que darte ánimo, cuanto más te conozcas mejor fluirá todo. El bloqueo no es más que una oportunidad para reencontrarte. Feliz día. Un abrazo.

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  3. ÁNIMO! !!!!estás en el camino adecuado, tener tiempo para la autoconciencia y el crecimiento personal es un regalo del universo….Aprovéchalo! !! . Yo estuve así hace unos 10 años, escribí todo mi proceso de búsqueda y me ayudó mucho . Ahora estoy conectada con mi mujer salvaje y soy muy feliz, libre y creativa a tope!!!. Bss blue 💙.

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